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viernes, 29 de junio de 2007

La nueva estrategia para frenar la educación sexual

El pleno de los obispos católicos reunido en la casa de retiros El Cenáculo de Pilar salió a frenar el proyecto de educación sexual de Diputados. La Iglesia está preocupada: “Pedimos un debate para que no se apruebe una ley con fuerte repercusión social de la noche a la mañana”, dijo el vocero de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Jorge Oesterheld, antes de leer la declaración de los obispos que les exigieron a los “señores legisladores” que “con auténtico espíritu democrático sometan los proyectos” a un “amplio debate” con padres, instituciones y organizaciones. El anuncio se hizo en el marco de la Novena Asamblea Plenaria de la CEA. Y aunque los obispos “dan por perdida la batalla” de la ley, la nueva dirección de la CEA descarta una “desobediencia civil” de parte de su prole más combativa.

La declaración del pleno de los obispos reunidos en la CEA desde el lunes pasado sorprendió a quienes venían siguiendo el desarrollo de la Asamblea Plenaria. Como lo hacen cada tres años, los obispos reunidos en Pilar –más de cien– renovaron el martes las autoridades de la Comisión Ejecutiva y ayer a la mañana convocaron a una conferencia de prensa para anunciar a los nuevos presidentes de las 23 comisiones episcopales. Pero durante la mañana, la marcha de los acontecimientos en el Congreso provocó un giro en el programa. Los obispos redactaron una declaración conjunta en un alto en las votaciones de las comisiones.

Al mediodía, Oesterheld anunció la declaración de los obispos en una conferencia de prensa. “Ante una información que nos llegó esta mañana –dijo–, los obispos decidieron emitir esta declaración.” La información que manejaban se refería al devenir del proyecto de educación sexual que a esa hora empezaba a discutir la Comisión de Familia de la Cámara de Diputados con tratamiento preferencial. Aunque para entonces la discusión en la comisión aún no había concluido con la aprobación del proyecto de ley –tal como sucedió horas después–, los obispos manejaban buena información.

“Ante la posibilidad de que al finalizar el presente período legislativo se aprueben leyes que dicen en relación con la familia y la educación, como es el caso del proyecto de educación sexual –empieza la declaración–, el Episcopado argentino reunido en Asamblea Plenaria en Pilar, atendiendo al bien de la Nación, pide a los señores legisladores que, con auténtico espíritu democrático, sometan los proyectos al correspondiente y amplio debate previo”. Aunque no dieron precisiones sobre el modo del eventual “debate”, descartaron que se trate de una consulta popular. La Iglesia espera, en cambio, una más amplia y aún indefinida “consulta” que incluya a “las instancias interesadas, especialmente a los padres de familia y a las instituciones y organizaciones comprometidas con la educación”.

El párrafo con el que los obispos marcaron la posición de la Iglesia en el debate que parece avecinarse en el Congreso resultó, entre otras cosas, una sorpresa porque no se esperaba una pronunciación sobre el particular. En los últimos días, sólo se había escuchado a los obispos de posiciones más radicales que convocaron a una suerte de “rebelión” clerical contra el Gobierno ante la inminencia de la sanción de la ley. Hubo posiciones ultras, como las del obispo de La Plata, Héctor Aguer, o el obispo castrense en virtual retiro efectivo Antonio Baseotto, presente durante la asamblea. Y durante la última semana se sumó el obispo emérito de Resistencia Carmelo Giaquinta que con su vehemencia apeló a una “eventual desobediencia civil” de los católicos, en línea con recientes declaraciones del ahora ex presidente del Episcopado, el arzobispo rosarino Eduardo Mirás.

En esa línea, la declaración de ayer parece distinta. Aunque mantiene la posición crítica al proyecto de ley promovido por el Gobierno, el contenido del mensaje de los obispos estuvo exento del nivel de beligerancia discursiva de los sectores más duros. Y aunque los obispos dan por perdida la batalla de la ley de educación sexual –explicó uno de ellos a este diario–, consideraron que el texto servía para dejar clara su posición política al respecto.

“La Iglesia está preocupada por que se tengan en cuenta los valores que defienden al ser humano y pregona la Iglesia”, dijo el vocero del Episcopado. Y en ese sentido, aclaró que el modelo de ley que promovería la Iglesia sería “tributaria de toda una visión del hombre, de la sexualidad y de la vida, espacios que seguirán defendiendo. Pedimos un debate para que no se apruebe una ley con fuerte repercusión social de la noche a la mañana”.

En lo inmediato, la cúpula de la CEA no tendría previsto otro tipo de medidas más allá de esta declaración. Dentro del Episcopado, muchos sectores advierten como un “error” todo lo sucedido el año pasado en torno de la presentación de la muestra del artista plástico León Ferrari, y por ese motivo descartan en principio que aquello vuelva a repetirse frente al tratamiento de la ley. La declaración se redactó en un alto a las votaciones para conformar las 23 comisiones que integran el Episcopado. Durante el día de hoy, en cambio, los obispos debatirán un documento sobre la realidad del país, “a la luz de la doctrina social de la Iglesia” que, de aprobarse, se difundirá el viernes al mediodía en conferencia de prensa. La educación sexual, los proyectos de ley o el tratamiento de la ley en el Congreso no integrarían la declaración final. Tampoco se prevé ninguna referencia sobre la situación de Baseotto, cuyo alejamiento de la Iglesia aún está pendiente de resolución.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-59031-2005-11-10.html

Conclusión personal y resumen: Bueno, por lo que entendí al leer el artículo, dice que el Episcopado opina que la educación sexual, así como está prevista para ser enseñada según la Constitución, debería ser solamente para escuelas con ninguna educación religiosa. En el caso contrario, estaría "colaborando con el mal".

Leí varias veces el artículo y no termino de entender por qué estos hombres dicen que no debería ser aprobada la ley.
Finalmente, dado que no encuentro las razones, sigo creyendo que es importante que todos los cursos de todas las escuelas tengan esa asignatura lo antes posible para que sepan de qué se trata.

Finalmente, sigo creyendo que es importante que todos los cursos de todas las escuelas tengan esa asignatura lo antes posible para que sepan de qué se trata.

martes, 19 de junio de 2007

El rol de los padres en la educación sexual

Más allá de los debates que pudo haber propiciado el Programa de Educación Sexual Integral sobre el rol de los padres en la educación sexual de los hijos, es importante afirmar que ellos son los primeros educadores de sus hijos. Por otro lado, a esta altura de los acontecimientos, no cabe la discusión sobre si deben ser los únicos o si su función está por encima de la que cumple la escuela. Cuando hablamos de una educación para la vida, la escuela, es subsidiaria de la impartida por los padres. La una necesita de la otra y que las dos converjan en mismos objetivos.

Para que lo anterior sea realidad, el artículo 9° de la ley expresa que “se deberán organizar en todos los establecimientos educativos espacios de formación para los padres o responsables, que tienen el derecho a estar informados. Así mismo, en el apartado c), del artículo citado, la necesidad de “vincular más estrechamente la escuela y la familia para el logro de los objetivos del programa”. Queda claro que la ley no está dejando nada librado al azar y que ha detectado dos carencias: que los padres no están lo suficientemente informados y que el vínculo familia-escuela debe ser reforzado.

El Programa tiende a que exista una comunión entre la familia y la escuela, cosa que se ha visto deteriorada en los últimos años por razones que son materia de discusión en otro momento. Nada más alejado de la búsqueda de un culpable. Lo que se debe resaltar es que las dos tienen un destinatario en común y deben estar unidas en el objetivo de “promover la comprensión y el acompañamiento en la maduración afectiva del niño, niña y adolescente, ayudándolo a formar su sexualidad y preparándolo para entablar relaciones interpersonales positivas”. Cabe señalar que “la familia tiene carácter prioritario pero no exclusivo ya que ésta delega en la escuela y en otras comunidades educativas (clubes deportivos, iglesia) la continuación, profundización y sistematización de los conocimientos y valores” (Martín O. y Madrid E. 1993-1994).

La experiencia nos dice que existe el deseo, en la mayoría de los padres, de hablar confiadamente de la sexualidad con sus hijos. Las más de las veces queda sólo en eso, en deseo. Existe consciente e inconscientemente la puesta de una barrera producto de la escasa información generada por el desconocimiento, negación o aceptación de la propia sexualidad. Una Escuela para Padres, en materia de educación sexual integral, ayudaría a la familia en su rol de educador más influyente de un hijo. No sólo le permitiría proporcionar información exacta a los niños y neutralizar los mensajes negativos de los medios de comunicación sino que también les ayudaría a descubrir que la educación sexual es una vía para la transmisión de los valores familiares.

¿Qué decir? ¿Cuándo empezar? ¿Espero a que me pregunten? ¿Quién debe encarar el tema? ¿El papá? ¿La mamá? Estas serían algunas de tantas preguntas que flotan a la hora en que los padres deciden encarar el tema.

Es preferible empezar un año antes y no llegar un minuto después.
Desde el nacimiento, un niño o una niña, recibe mensajes sobre su sexualidad. Cuando se los abraza, se los acaricia, o se los toca, se les trasmite que son amados. La elección de la ropa, de los juguetes, de las actividades les ayuda a construir su identidad en cuanto género. Ver desnudos a sus hermanos u, ocasionalmente, alguno de sus padres les enseña sobre las diferencias biológicas.

A pesar de esto, la idea de que la educación sexual empieza desde el nacimiento es, para gran parte de los padres, algo inverosímil. Esto ha llevado a que se pasaran por alto momentos u oportunidades, para trasmitir información positiva y aprovechar para desmitificar tantos conocimientos erróneos, dados por el entorno, y que tanto influyen en su sexualidad posterior. Estar atentos a estos momentos da un espacio y un tiempo que permite ver cuál es la actitud familiar frente a la sexualidad, permitiendo establecer un clima de confianza donde los niños puedan encontrar las respuestas a sus preguntas.

Nunca es un peligro brindar información demasiado temprano. Se corre más peligro con poca información demasiado tarde. Los niños van a asimilar lo que puedan. Tal vez no captarán todos los detalles pero se asegura una comunicación fluida entre ellos y sus padres.

Cada pregunta de un hijo merece una respuesta honesta obviamente ajustada a su nivel de entendimiento. No tiene que sorprender que las mismas preguntas se repitan a lo largo de su evolución. Sí, lo que se debe asegurar, es saber qué realmente está preguntando el niño. Ante la pregunta: “¿de dónde vine yo?” tal vez sólo quiera averiguar en que ciudad nació y no como fue gestado. Una manera de manejar esa situación sería repreguntando “¿qué pensás vos?”.

Algo importante de recordar es que los niños siempre quieren saber lo esencial y que lo sexual no tiene la misma connotación que para los adultos.

Ocuparse de la educación sexual de los hijos puede parecer una tarea embarazosa. No solo por el compromiso que debe asumirse sino porque moviliza la propia sexualidad, las propias experiencias, los propios temores de cada persona. Es necesario que los padres hablen entre sí y acuerden qué mensaje y qué valores aspiran transmitir a sus hijos.

Es bueno, que los padres, se procuren una formación e información anterior. De esta manera se anticipan a las preguntas y a los comportamientos sexuales elaborando respuestas sencillas y sinceras. Cuánto más sana sea la sexualidad vivida en la familia más sana será la construcción de la identidad sexual de los niños.

Tener vergüenza frente a ciertas preguntas es normal. Más si el padre o madre fue educado en que la sexualidad es algo de qué avergonzarse. Expresar este sentimiento, frente al niño, y a pesar de esto dar una respuesta, es signo de honestidad.

La iniciación de los hijos en el proceso de aprendizaje de la sexualidad puede ser embarazoso o maravilloso. Depende de lo que cada padre elige.

“La educación afectiva y sexual desde el hogar, aún respetando las diferentes etapas evolutivas, es muy distinta a la de la escuela. En la familia, la educación afectiva y sexual es constante, ocasional y espontánea, y esta impregnada de afecto, ternura y caricia. Es desinformalizada, testimonial y orientada desde y hacia los valores del hogar; implica desplegar el mundo de los afectos y de los sentimientos, las dimensiones del cuerpo y de la corporeidad, proporcionar los saberes necesarios para la propia autocomprensión y para amar.” (O.Martin).


Fuente: http://www.san-pablo.com.ar/rol/?seccion=articulos&id=1560

Conclusión personal y resumen: Bueno, creo que está todo dicho. Se habla demasiado sobre la educación sexual que debe difundir la escuela; pero es un punto importante el que toca este artículo, diciendo que también y más que nada, la educación sexual debería comenzar por la casa. Si bien hay veces que los niños se sienten más cómodos preguntándole a otras personas que no sean sus padres, sería mejor que saciaran sus dudas con personas más cercanas a ellos.
Más allá de lo "vergonzoso" que pueda ser para los padres contestarle las preguntas a sus hijos, es mejor que ellos sean quienes se lo aclaren, así tienen su versión, antes de que otra persona les diga otra cosa que tal vez no es lo que a los padres les gustaría que les contestaran.

viernes, 15 de junio de 2007

En 2008 se comenzará con el dictado de educación sexual en las escuelas

Las autoridades del Consejo General de Educación (CGE) prevén que en noviembre estarán todos los docentes capacitados, lo que significa que en 2008, tres años después de que comenzara a delinearse, el plan podrá llegar a las aulas. Silvia Kupervaser, vocal de la cartera educativa y responsable política del programa, sostuvo que “con la capacitación tenemos que abarcar toda la provincia, para llegar al 30 de noviembre con la toda la docencia capacitada en educación sexual escolar”. La tarea, indicó la funcionaria, se hará a contra turno, de modo que la participación en la capacitación no alejará al docente de su clase.

“Estimamos que la capacitación destinada a los docentes de todos los niveles y modalidades, desde Nivel Inicial, EGB 1 y 2, Media y Polimodal, terciarios, especial y adultos, estará concluida a fines de año y estimamos que en 2008 la educación sexual forme parte de la currícula”, adelantó.

Ya la resolución 550 estableció que se implemente el programa en etapas: la primera fase consiste en la formación de los formadores, desde abril de 2006, y la segunda, en la capacitación a los docentes de la provincia en el año 2007.

El plan que ahora está en su fase final de instrumentación se inició en 2005 luego de una frustrada experiencia que pretendió llevar adelante el Gobierno y que mereció la reprimenda de la Iglesia Católica, disconforme con la “perspectiva de género” que se pretendía dar a la educación sexual.

El entredicho se superó con la conformación de una comisión ad hoc cuya misión central fue reelaborar aquel plan de educación sexual, sin la urticante perspectiva de género. Un equipo reducido de funcionarias de Educación, en el que intervino como coordinadora pedagógica Nora Romero de Clari, a la vez directora de Cáritas, definió los lineamientos de un nuevo programa, del que aceptó participar luego la Iglesia Católica y otros credos.

Paradójicamente, toda la normativa que existe hoy en Educación para avalar la instrumentación de la educación sexual parte del texto de la Ley 9.501 de Salud Sexual y Reproductiva fuertemente cuestionada por la Iglesia.

El artículo 4º de esa ley ordena al CGE diseñar e implementar políticas de educación sexual desde la perspectiva de género. “Se incluirá tanto en las políticas de educación sexual como en la capacitación y formación en los diferentes niveles educativos la perspectiva de las relaciones de género”, dice la ley.

Aunque ahora el perfil es otro, la base del programa de educación sexual lo conforman normativas que no caen bien a la jerarquía católica. Por ejemplo, la resolución Nº 550 del 21 de abril de 2006, que aprobó la implementación del plan, sirve a la vez de adhesión a Ley Nacional Nº 25.673, que dio forma al Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.

No obstante, la idea oficial es enfocar la educación sexual “desde la perspectiva integradora de todos los aspectos constitutivos de la persona, sujeto de nuestra atención y aprendizaje”, según los lineamientos del plan. En ese esquema, se considera a la escuela como “colaboradora de la familia” en la tarea de brindar la posibilidad que los alumnos vivan experiencias de socialización y humanización “desde su condición de personas sexuadas, varón – mujer, durante el juego, el trabajo y el proceso de enseñanza aprendizaje”.

La capacitación docente fue desarrollada por un equipo formativo multidisciplinario compuesto, entre otros, por Olimpia Martínez Ledesma Saporiti, doctora en Educación; el profesor Juan Carlos Bourbotte; las licenciadas en Trabajo Social Alicia Genolet, Nora Das Biaggio y Zulma Lenarduzzi; Gustavo Ledesma Vallejos, doctor en Psicopedagogía; y la psicóloga Silvana Musso.

Según han dicho las responsables políticas del plan —Silvia Kupervaser, Nora Romero de Clari y Este Villanueva—, la idea es aplicar un programa de educación sexual “sin reduccionismos, que respete a la persona, a la familia, a la pluralidad sin imponer un único modo de ser, sí que escuche a todos, que sea para todos y en cumplimiento de la normativa vigente”.

Fuente: http://www.cronistadigital.com.ar/articulo.asp?art_date=2007212&art_index=151421004&x_ref=crondigbreves

Conclusión personal y resumen: Por más que no coincida con lo que le guste o no a la jerarquía católica, la educación sexual en las escuelas es muy importante y debe ponerse en marcha. Porque hace tiempo que se viene considerando pero el tiempo pasa y la situación es cada vez más critica, cada vez hay más embarazos adolescentes, y los adolescentes o los chicos, no están informados sobre métodos anticonceptivos; o más allá de eso, no están informados sobre las peligrosas enfermedades que pueden contagiarse por un descuido. Deberían comenzar las clases de educación sexual en todos los niveles que dure la escuela cuanto antes.

martes, 12 de junio de 2007

“Todos los docentes está preparados para brindar educación sexual en las escuelas"

La psicopedagoga mercedeña Prof. Alejandra Viota, habló sobre la importancia de la educación sexual en las escuelas del medio y su difícil implementación. Entre otras cosas que le dijo a la audiencia de Radio 21, destacamos lo siguiente:

“Todos los educadores están condiciones de brindar educación sexual, ya que es parte de la educación que deben brindar los docentes, si bien en las escuelas a veces no hay un programa concreto para la educación sexual, digamos como materia, no está mal que los docentes puedan marcar pautas de cómo llevarse bien con el cuerpo y cuidarlo a cierta edad. Además siempre se pueden hacer capacitaciones, encuentros, jornadas de reflexión.

(…)No es que no se enseñe porque los docentes no están preparados, sino el contexto de la comunidad, los padres, a veces no comprenden la esencia de esa educación sexual.

(…)La educación sexual, y hay que entenderlo así, forma parte de la educación integral del sujeto, no es una cuestión aparte, es parte de la educación corporal, psicológica, social y ciudadana que se le da a un niño desde que está en el nivel inicial”

Fuente: http://www.mimercedes.com.ar/masnotas.php?ampliar=8100


Conclusión personal y resumen: Después de leer este artículo, la pregunta que se nos ocurre a todos es si en verdad los docentes están capacitados para brindar educación sexual a los alumnos. Y si es así, entonces ¿por qué no se está llevando a cabo?

viernes, 8 de junio de 2007

Jóvenes se inician cada vez más temprano en el sexo

Recientes estudios revelaron que la mitad de los adolescentes menores de 17 años son activos sexualmente. Preocupa a los profesionales la creciente problemática del embarazo no planificado en esta franja Latinoamérica

A partir de estas cifras, en continuo crecimiento, los especialistas destacan la importancia de la educación sexual y reproductiva así como el conocimiento de las opciones anticonceptivas eficaces y seguras.

Especialistas internacionales reunidos en el XV Congreso Mundial de Ginecología Pediátrica, desarrollado en Brasil, señalaron la creciente problemática del embarazo no planificado en adolescentes en Latinoamérica. Los expertos destacaron la importancia de la educación sexual y reproductiva así como las opciones anticonceptivas eficaces y seguras para este grupo.

Estudios recientes revelan que el 50% de los adolescentes menores de 17 años son activos sexualmente. Entre el 53 y el 71% de las mujeres de Latinoamérica tienen relaciones sexuales antes de los 20 años y la edad promedio de la primera relación sexual es entre los 15 y 16 años en el caso de las adolescentes, entre 14 y 15 años para los varones. Inclusive en algunos países de la región es entre los 13 y los 15 años.

La falta de información, educación y prevención provoca diversas consecuencias para las jóvenes. Entre 35 y 52% de los embarazos en adolescentes en la región no son planificados. En promedio, el 38% de las mujeres quedan embarazadas antes de los 20 años. En la mayoría de los países de Latinoamérica y del Caribe, entre 15 y 25% de todos los nacimientos son de madres adolescentes

“En la prevención del embarazo no planificado en adolescentes, la educación sexual y los métodos anticonceptivos juegan un rol primordial. Hoy en día existen opciones de anticoncepción con alta eficacia anticonceptiva y seguros, que pueden ser utilizados por aquellas adolescentes que están por iniciarse sexualmente para llevar una vida sexual responsable y que además les brindan otros beneficios que mejoran su calidad de vida,” explica la doctora Silvia Bonsergent, ginecóloga encargada de la Sección se Ginecología Infanto-Juvenil y Adolescencia del Servicio de Ginecología del hospital Británico de Buenos Aires.

Las consecuencias más graves del embarazo no planificado son los problemas que resultan de un aborto inseguro. Algunas estimaciones señalan que en América Latina y el Caribe, el aborto inducido es el camino elegido en un 17 a 35% de los casos. Los anticonceptivos son una solución para prevenir embarazos no planificados y sus consecuencias.

Anticoncepción en la adolescencia

La adolescencia es una etapa difícil en que la que los y las adolescentes deben ajustarse a una serie de cambios biológicos y psicológicos que incluyen el inicio de la sexualidad. Para poder afrontar estos cambios las jóvenes deben estar informadas y preparadas adecuadamente con la ayuda de sus padres y de sus especialistas de salud.

Los anticonceptivos orales han demostrado ser benéficos para mejorar condiciones propias de la adolescencia como es el caso de la dismenorrea o menstruación dolorosa, quistes ováricos funcionales, acné, anemia por deficiencia de hierro e irregularidades en la menstruación. Además las nuevas formulaciones ayudan a prevenir y reducir la retención de líquidos y mejoran la condición de la piel, una preocupación mayor en este grupo.

Fuente: http://www.infobae.com/contenidos/320553-100935-0-J%C3%B3venes-se-inician-cada-vez-m%C3%A1s-temprano-el-sexo


Conclusion personal y resumen: Actualmente los adolescentes comienzan cada vez a más temprana edad a tener relaciones. Esto puede traer en consecuencia el tan nombrado y temido "Embarazo adolescente", que en su mayoría, no es planificado.
Como aparentemente no hay vuelta atrás, y a medida que pasa el tiempo, las/los adolescentes se inician más jóvenes, se buscan métodos anticonceptivos o de prevención. Si esto no funciona o no se utiliza correctamente, y se produce la fecundación, varias personas recurren al aborto. Este método no es legal en este país pero dadas ciertas circunstancias (en las que corre peligro la vida de la madre, el bebé o en caso de violación), puede ser posible pero es extremadamente peligroso.